una corona de calma... en mi mente

brahma kumaris

Día 1: Vuelvo a tomar mi Corona

Una joven reina puso al palacio de cabeza buscando el collar de perlas mágico con el que la bendijeron al nacer. Había desaparecido. Varios empleados temían por su trabajo porque no lo encontraban. Hasta que ella, buscando en los jardines, pudo ver su propio reflejo en un lago…  y se dio cuenta de que el collar estaba alrededor de su cuello.

Cuando mi mente absorbe todo lo de fuera – en un momento de mucha agitación en el exterior – como éste del COVID-19, ella también se agita, se acelera, y cada vez busca más y más en el exterior con lo que nutrir su búsqueda. Los pensamientos, las ideas que genera, crean de inmediato sentimientos relacionados…  nerviosismo, ansiedad, angustia, negatividad, desesperanza. Y sin embargo,  el sentimiento más deseado desde el corazón es el de saberse amado, y seguro.

El rol de mi mente es generar pensamientos. No es su trabajo detenerse o ponerse en blanco. Hoy, en un momento para mi, voy a la cuarentena interna y llevo de la mano a mi mente, con respeto inmenso, por un camino de pensamientos que le den calma. La llevo de la mano porque soy yo el soberano de mi mente, aunque a veces me sienta su súbdito. Estos pensamientos los coloco, en remplazo de aquellos alocados, preocupados, e inútiles. Mis 5 sentidos, que son ventanas que también generan tráfico de pensamientos, reposan por este minuto, bajo mi mando.

Adelante su Majestad, soberano de su Reino.

Meditación guiada: dispón de unos 15 minutos que sean sólo para tí. Encuentra un lugar tranquilo y sin interrupciones. Toma una posición cómoda con la espalda recta, sentado con ambos pies en el piso. Puedes cerrar los ojos o mantenerlos entre abiertos, con la mirada en un punto fijo, pero el enfoque en tu interior.  Sigue la guía del audio y ¡disfruta!

Tareita para el día: recuerda que el pensador no es igual al pensamiento. Yo soy el pensador. Puedo observar mis pensamientos y su calidad. Pon una alarma en tu celular para 3 veces este día. Cuando suene, observa qué estabas pensando justo antes. Era positivo, negativo, inútil, de desperdicio, te hacía daño, te elevaba con esperanza, positivismo y fe en ti y en lo que viene?

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brahma kumaris

Día 2: Un espacio sanitizado. Y yo, el Contagioso

Todo lo que existe en el mundo ha tenido origen en un pensamiento. Cada cosa que utilizamos, alguien pensó que sería útil crearla. Pensaste si te ponías esa ropa hoy o aquella otra. Pensaste qué harás primero, qué cocinarías, qué estará haciendo tu mamá, y que sería bueno llamarla. El pensamiento tiene mucho poder, de creación, y energía que puede conectar con otra persona. Cuando entras a una habitación donde ha habido una reunión tensa entre otras personas, puedes “sentir” que se puede cortar el aire con un cuchillo. Si el pensamiento tan tenso entre esas personas puede afectar el aire o la atmósfera de esa habitación, ¿cómo no influirá nuestro pensamiento, con su energía, sobre los elementos de la naturaleza, como el aire, y sobre otras mentes?

Hoy creo un espacio limpio, para mí, donde recargue mis ideas de energía bondadosa y de calma. Y voy a ensayar contagiar a quienes viven conmigo, a mis vecinos, a mis compañeros de trabajo o estudio, a mi barrio, a Lima, con esa energía. No serán solo pensamientos de calma. Son pensamientos a través de los cuales experimento la calma. Llegaré a sentirme calmado, y desde ese espacio y experiencia, irradiaré, visualizando el mundo, envuelto en una  tenue luz de calma.

Adelante Pensador, esparce la calma más elevada.

Meditación guiada: dispón de unos 15 minutos que sean sólo para tí. Encuentra un lugar tranquilo y sin interrupciones. Toma una posición cómoda con la espalda recta, sentado con ambos pies en el piso. Puedes cerrar los ojos o mantenerlos entre abiertos, con la mirada en un punto fijo, pero el enfoque en tu interior.  Sigue la guía del audio y ¡disfruta!

Tareita para el día:

3 veces al día, mañana, tarde y noche, escucha esta meditación. Cada vez que termines, regresa a tus actividades sabiéndote un Pensador Benefactor del Mundo.

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brahma kumaris

Día 3: Mejorar mi sistema inmune. Distancia interna del ruido externo.

Cuanto más nos distanciemos de otras personas, sabemos ahora, disminuiremos nuestra posibilidad de contagio del virus, en este escenario de epidemia… ¿Has escuchado que ver las cosas con distancia, por lo general también ayuda a evaluar las escenas con más objetividad?

En esta gran obra de teatro que es la vida en el escenario de nuestro mundo, cada actor tiene un papel. Villanos, víctimas y héroes interactúan en sus roles, y, no importa cuánto yo quiera cambiarlos, no podré. Su rol en escena sigue el guión para su papel. Dejarme afectar por cómo se presentan las escenas y cómo los actores desempeñan su papel, solo me daña a mí… Cuando voy al teatro, sentado entre el público, no ando deseando cambiar la obra, sino que soy un espectador desapegado de lo que ocurre -. La distancia desde mi butaca, me permite ver mejor la escena, y entender sin apasionamientos, deseos o apegos.

Esto se aplica a escenas presentes, de “crisis”, de “falta comprar comida”, de “encerrados”. También aplica a escenas conmigo y con otros actores por quien tengo gran amor. Puedo observar cómo estoy amando. Amar al personaje en su relación conmigo o amar sin depender. Amar sin condiciones. Amar con desapego. Quitarle el “mío” a mi deseo de lo mejor para ti.

Es sufrir menos. Es inmunidad que me hace nuevamente soberano. La dependencia de alguien me torna vulnerable: “Si algo le pasa a mi…. hij@/espos@/madre, etc… yo me muero. Mi vida ya no tendría sentido, incluso si se van a vivir a otro lado”. Obervo. Puedo amarlos en la esencia del ser que son antes de ser mi hij@/espos@/madre, etc… sin tenerlos a mi lado o sin poner condiciones. Observo si estoy llenando un vacío mío al apegarme y poner mi felicidad totalmente en las manos de esa persona, o de la situación que deseo. ¿Hipotecar mi felicidad y tranquilidad a la presencia o tenencia del otro o de una situación que anhelo? Ellos también están en su propio viaje y experiencias de vida.

Así como en los dos días anteriores he podido ir a un espacio de paz e irradiarla, hoy voy a una butaca cómoda, situada más arriba de este escenario, y desde ahí arriba en lo alto, observo las escenas que estoy viviendo o que me preocupan aquí. Me observo a mí mismo en la escena, cómo me desempeño. Tomo distancia. Entiendo qué necesita esa escena, puedo irradiarlo desde mi mente. Puedo volver luego a mi papel a darle nuevos toques. Me afecto menos, depende menos, sufro menos. Ya no reacciono, sino respondo.

Adelante Observador Desapegado. Toma ahora el escenario.

Meditación guiada: dispón de unos 15 minutos que sean sólo para tí. Encuentra un lugar tranquilo y sin interrupciones. Toma una posición cómoda con la espalda recta, sentado con ambos pies en el piso. Puedes cerrar los ojos o mantenerlos entre abiertos, con la mirada en un punto fijo, pero el enfoque en tu interior.  Sigue la guía del audio y ¡disfruta!

Tareita para el día:  Lleva una escena de hoy o ayer a tu mente. Obsérvala como quien está situado invisible, arriba, muy por encima del escenario. Mira el intercambio entre las personas y tú. Identifica las emociones, las reacciones en cada uno. Ve los detalles en la escena. Dirige tu atención a tí en esa escena. Piensa cómo podría tu intervención ser diferente, para mejor. Recrea la escena en tu mente, contigo manteniendo la energía que tuviste al hacer la meditación. ¡Esto te ayudará en escenas futuras!

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brahma kumaris

Día 4: La Corona del Viajero.

Una niñita de 3 años, de esas muy simpáticas y felices, andaba jugando por casa. Pasaba de algo que veía y le llamaba la atención a otra cosa. Cada objeto le despertaba curiosidad y alegría por descubrirlo. Se maravillaba y corría a compartirlo con su mamá y su abuelo. Lo mostraba y luego les daba abrazos. O también hacía un pasito de baile para ellos, o los ayudaba en lo que ellos estaban haciendo, antes de volver a jugar. Aunque no sabía poner palabras a todo lo que ella era, sabía que lo que ella era estaba perfecto, completo, pleno, feliz, seguro y amado.

Crecí. Escuché sobre lo que era apreciado en las personas, por unos y por otros. Sentí que debía tener eso en mí para yo ser valorada. Ví modelos admirados por mis padres, hermanos mayores, por mis amigos y por la sociedad….

He llegado tan rápido aquí y a este momento. Y así de rápido sigue siendo mi ritmo hoy, con tantas responsabilidades, y con tanta información a diario. Tengo pocas chances de observar mi belleza, mi belleza interna. Soy tan bella cuando puedo soltar el culparme, no perdonarme, no perdonar.

Alguna vez en un retiro hice una lista de 5 virtudes mías. ¡Había un listado largo de más de 80 virtudes con el que me podía inspirar para hacer la lista de las mías! Responsable, comprometida, con buenos sentimientos hacia los demás (bondadosa), alegre, introvertida… Y luego, tenía que listar un par de especialidades: aspectos únicos de mí. Aquellos que yo tengo desarrollados más que otras personas, y que me hacen único. La especialidad de adaptarme y amoldarme al modo de ser de cada persona o grupo con el que estoy interactuando. La especialidad de identificar lo que otro ser humano necesita como apoyo en un momento a nivel emocional.

En este trayecto, en este viaje, desde infante que juega por la casa y sólo vibra expresando sus virtudes sin aun siquiera identificarlas en palabras, hasta la persona que soy hoy, YO,  el viajero de ese trayecto, porto sobre mi cabeza una corona que es invisible al ojo físico. La corona que merecí recibir por ser tan valiosa, tan única, por ser virtuosa y por mis especialidades más elevadas.

Adelante viajero. Lleva tu corona con dignidad infinita.

Meditación guiada: dispón de unos 15 minutos que sean sólo para tí. Encuentra un lugar tranquilo y sin interrupciones. Toma una posición cómoda con la espalda recta, sentado con ambos pies en el piso. Puedes cerrar los ojos o mantenerlos entre abiertos, con la mirada en un punto fijo, pero el enfoque en tu interior.  Sigue la guía del audio y ¡disfruta!

Tareita para el día

:  1) anota en un papel lo que has podido observar de ti y mantenlo en algún lugar donde lo puedas encontrar después. 2) Si te encuentras comparándote con otros hoy, sea de casa, de la televisión, o de las personas con las que estás interactuando, recuerda toda esta belleza que no veías hace tiempo de ti. 3) Pon en práctica tus especialidades en algún momento hoy, no faltará oportunidad. Mientras hagas algo, piensa en la virtud que estás utilizando y poniendo en práctica en ese momento. Desde algo tan simple como preparar una comida para alguien o enseñarle algo a alguien que no sabe. ¡Demuestra por qué tienes esa corona de virtudes!

 

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brahma kumaris

Día 5: Convivencia forzada. ¿Un Respirador?

Hoy nos ha tocado a la mayoría quedarnos en casa y convivir más tiempo con la familia.  Necesitamos nuestro espacio pero, de pronto, ya no lo tenemos. La intolerancia y la impaciencia aparecen. Podemos sentir que nos asfixiamos. Que nos han forzado a convivir y que ya no podemos darnos esos espacios para pensar o respirar cuando las cosas no van bien o simplemente para estar a solas. 

En estos días de la Cuarentena Conmigo hemos observado la calidad de nuestros pensamientos, y su poder, y nos hemos re-encontrado con nuestro verdadero valor, más allá de nuestros rasgos físicos o historia.  Pero ¿estamos apreciando de igual forma a las personas con las que compartimos esta cuarentena?  Si has podido experimentar algo de tí diferente estos días con la “Corona de Calma… en mi mente”, verás que, al igual que tú, ellos tienen cualidades, que intrínsecamente son energía de paz y amor; pero por diversas circunstancias y conductas aprendidas,  no lo han experimentado igual que tú estos días, o no pueden expresarlas o las expresan de forma distinta a la tuya. 

Tal vez pienso, sin desearlo, en lo controlador que es uno, lo poco colaborador que es otro, lo aprovechado de otro, lo malhumorado de otro, e incluso recuerdo y pienso peor sobre ellos. En la simplicidad de la convivencia que hoy nos toca vivir, miro con ojos exploradores y encuentro las virtudes más salientes de ellos – las que he visto antes y también ahora en la cuarentena. Cada uno tiene belleza y  especialidades. Hasta en el quehacer del hogar, uno cocina, otro limpia, otro baila o canta, etc. o quizá intercalamos roles; pero, cada uno lo realiza de diferente forma expresando su ser interior de diversa forma. 

Decido hoy, enfocarme en ver y apreciar las virtudes y cualidades de los seres maravillosos con los que estoy conviviendo.   Estoy con mi familia en un momento que permite acercarme (no físicamente ¡claro!). Hay razones por las que somos familia, y por las que estamos ahora aquí juntos.  Tengo la oportunidad, sin haberla pedido, de servir. De servirlos a ellos con mi mente y buenos deseos, con mi poder interno, con mis propias virtudes, y con mi ayuda física. Estamos en casa para sanar.

Decido emerger toda la dulzura que hay en mí.   La dulzura también es una virtud. Muy apreciada por quien la recibe. Puedo ser con los otros como la leche con azúcar. Dulce y suave…

Adelante Benefactora Real.  Devela el velo de lo hermoso en el otro.

Meditación guiada: dispón de unos 15 minutos que sean sólo para tí. Encuentra un lugar tranquilo y sin interrupciones. Toma una posición cómoda con la espalda recta, sentado con ambos pies en el piso. Puedes cerrar los ojos o mantenerlos entre abiertos, con la mirada en un punto fijo, pero el enfoque en tu interior.  Sigue la guía del audio y ¡disfruta!

Tareita para el día

1) Revisa si durante el día, pensaste mal de alguien o te molestaste con alguien. Ahora usa tu capacidad para observar, trae a tu mente a la persona y aprecia qué cualidades tiene. 2) Visualiza a esta persona y agradécele por las cualidades que tiene. 3) Durante el día, en tus interacciones, en el devenir de tareas y actividades, no te enfoques en lo negativo del otro. Mira la especialidad o virtud que la persona está utilizando. Si puedes ayudarlo a descubrir sutilmente su virtud, ¡adelante! Hay maneras de decir que aprecias lo que hace con esa virtud. Que salga dulzura de tu boca. ¡Te darás cuenta que tu apreciación cambia!

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brahma kumaris

Día 6: Tolerancia. Fluir hacia el mar.

Quedándonos en casa estos días, observamos a detalle las actitudes del otro y su forma de conducirse. Tal vez creamos pensamientos de crítica. Nos percibimos poco tolerantes también con nosotros mismos –  dando origen a la autocrítica. La crítica y la autocrítica son semillas que impactan en nuestras emociones. Poco a poco se van formando olas de intranquilidad, impaciencia, preocupación y agitación, llevándonos a sentirnos carentes del “poder” de tolerar.

 La tolerancia es un poder interno. Nos ayuda a aceptar los acontecimientos y no dejarnos influir por ellos, guiándonos a responder de manera positiva, con entendimiento, cuidado y compasión. Las dificultades se superan con liviandad.

 La imagen de un árbol es una buena metáfora. El árbol siempre tolera y resiste a los eventos que provienen de la naturaleza como las tormentas, lluvias, vientos, calor intenso, así como a los agravios que le pueda dar el ser humano. Y siempre se mantiene igual. Y se inclina a entregar sus frutos.

 Así como un árbol, nosotros podemos desarrollar el poder interno de tolerar. Con ese poder, primero acepto a la persona o a la situación, tal como viene. Y luego no me dejo influir por ellos. Me mantengo estable y firme internamente. Tolerar no significa aguantar. Menos significa sobrellevar una situación insostenible para mi seguridad física o mental, no nos referimos a esas situaciones. Tolerar es aceptar sin dejarme influir, sin que me afecte lo que sucede.Tolerar desde el entendimiento y el amor es una demostración de buena voluntad y de ser cooperativos, resguardando nuestra tranquilidad y la del otro.

Me puedo ayudar con la capacidad de adaptación. Saber amoldarme, ser flexible cuando las circunstancias cambian repentinamente. Adaptarse significa aceptar la situación con entendimiento, es decir que no puedo hacer nada para cambiarla. Esto es como cruzar un obstáculo físico en mi camino, si no puedo eliminarlo o quitarlo tengo que encontrar una forma de evitarlo, si quiero progresar hacia mi destino.

Como un río que se dirige al mar, en su camino va evadiendo rocas, saltando pendientes inesperadas, dando vueltas, hasta llegar a su meta. Así puedo fluir yo, flexible y no rígido, amoldándome al camino para llegar a mi meta. Porque las situaciones pueden cambiar, pero nuestra esencia de paz, tranquilidad, felicidad y amor, se mantiene pese a las circunstancias, gracias a ser conscientes de ello.

Adelante Soberano de ti. Sigue ofreciendo fruto a pesar de la lluvia.

Meditación guiada: dispón de unos 15 minutos que sean sólo para tí. Encuentra un lugar tranquilo y sin interrupciones. Toma una posición cómoda con la espalda recta, sentado con ambos pies en el piso. Puedes cerrar los ojos o mantenerlos entre abiertos, con la mirada en un punto fijo, pero el enfoque en tu interior.  Sigue la guía del audio y ¡disfruta!

Tareita para el día

Haz una lista de las situaciones difíciles que te está tocando vivir. Dale una numeración de 1 a 10, siendo 1 la que menos toleras y 10 la que más toleras. Enfoca en las situaciones que tienen una numeración entre 1 y 5. Revisa cada una con las siguientes preguntas ¿qué no toleras de esa situación?, ¿Qué sientes frente a esa situación? y ¿cómo te gustaría que fuera?. Cuando tengas las respuestas, pregúntate ¿qué puedo hacer yo para que esta situación mejore? ¿en qué me puedo comprometer conmigo a mejorar? Tal vez ser más flexible, adaptarme dejando las razones y los motivos de lado, incrementar más espacios de silencio para fortalecer mi ser interior, etc. 

Cuando tengas tus respuestas de lo que tú puedes hacer, siéntate en silencio por 10 minutos y comienza a crearlo en tu mente, llénate de buenos deseos y amor para que se logre.

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brahma kumaris

Día 7: Oxígeno y otros tesoros.

Cuando pensamos en una persona que es «cabeza de familia», viene a nuestra mente quien lleva las riendas de la misma; es decir, quien es responsable de las decisiones que se toman en el hogar, y de sacar adelante a los miembros…  esa figura fuerte, que debe resolver los problemas que la familia enfrenta. ¿Te toca ahora ser cabeza de familia? ¿Compartiendo el rol con otra persona, o sólo tú?  En el día a día, vamos manejando esta responsabilidad lo mejor posible. Tratando de no dejar que el estrés nos agobie por tanta responsabilidad y tantas tareas. No obstante, la cuarentena es otro dilema: los contextos y reglas que nos permitían convivir, se redefinen.  El trabajo no paró, o nos preocupa porque está afectado. Hay tareas escolares de los hijos, o puede que den vueltas en casa sin fecha clara de inicio de clases. Los abuelos requieren mayor cuidado.  A esto se agregan las dudas en la familia, que por supuesto se dirigen a tí. ¿Cómo hacemos esto o aquello? “Necesito cosas,  ¿quién va a ir a comprar?, ¿Serán sólo 15 días? … se van acabando las ideas y se enfrentan más restricciones.

El oxígeno es indispensable para un cuerpo que se pone grave con el COVID-19. Y es algo que de modo figurativo necesitamos para soltar tanta responsabilidad y preocupación que llevamos sobre los hombros.

Puedes abrumarte queriendo adelantarte a cada reto y resolverlo todo – la mente se llena de muchos pensamientos e ideas – ¿pero realmente todo lo debemos hacer nosotros? ¿el resultado debe ser sólo como yo lo quiero/pienso? Y si esto no sucede ¿he fracasado?

Cada persona tiene muchos roles en su vida: puede ser hija, madre, amiga, enfermera, estudiante, jefa, todo en un mismo día. Ser cabeza de familia es uno de los roles que nos ha tocado desempeñar en esta vida. No me define, pero en ese papel me desempeño, entre otros roles. En esta línea, las personas a nuestro cargo y los recursos con los que contamos, no son nuestros sino sólo los orientamos o los administramos. Están bajo nuestro cuidado.  Y cuando hablamos de recursos nos referimos no sólo a los físicos (casa, comida, dinero) sino también a otros tesoros que se han puesto bajo nuestro cargo: el tiempo, nuestros pensamientos, palabras, acciones y energía.   

Puedo pensar que todo debo hacerlo yo. Pero con las  nuevas tareas, hay que velar por que cada cual haga su parte. Si lo hago todo yo, tal vez no ayude a otro a crecer, no aprenderán a administrar sus propios tesoros.

Podemos pensar que no importa lo que cada miembro de la familia haga con su tiempo, por ejemplo si duermen o si pasan en la computadora todo el día.  De hecho no somos dueños de su tiempo; pero sí responsables de orientar en el buen uso de él.    De la misma forma, pasa con sus pensamientos, ideas, palabras, energía Puedo, en el rol de cabeza de familia, orientarlos a usar bien sus tesoros.

Y así muchas situaciones más, tantas que, a veces pensamos que es más sencillo simplemente imponer lo que queremos. Así “evitamos” conflictos o cansancio; puesto que formar nuevos hábitos, implementar nuevas reglas, o dejar de imponer las nuestras,  requiere no sólo paciencia y tolerancia sino también firmeza y amor. Pero, ¿cómo podemos emerger estas cualidades si no cuidamos nuestro ser interior, si creemos que somos el rol y que nuestro valor es mayor si todo sale bien… y que nuestro valor es menor si no sale todo bien, si creemos que somos los responsables de todo?

Cuando desarrollamos la visión de administrador, depositario («trustee»), alguien a quien le encargaron esta familia y sus tesoros, en lugar del «perfecto y fuerte cabeza de familia», podemos lograr una mejor perspectiva de las situaciones, entendemos nuestro verdadero rol y damos espacio a cada uno a adoptar el que les corresponde. 

Debo dar lo mejor de mí como cabeza de familia, y en todos mis roles y responsabilidades. Pero lo hago soltando la presión. Reconozco que esto ha sido encargado a mí por manos más grandes. Me muevo en este «juego», crece mi creatividad. Mi flexibilidad y entendimiento para con los otros aumentan. Me siento amparado por el Ser Supremo de la fe que practico, y amo el lazo que me une con esta familia, sin sentirlo una atadura.

Adelante valiosísimo encargado. Eres el mejor en ese rol. Suelta la preocupación. 

Meditación guiada: dispón de unos 15 minutos que sean sólo para tí. Encuentra un lugar tranquilo y sin interrupciones. Toma una posición cómoda con la espalda recta, sentado con ambos pies en el piso. Puedes cerrar los ojos o mantenerlos entre abiertos, con la mirada en un punto fijo, pero el enfoque en tu interior.  Sigue la guía del audio y ¡disfruta!

Tareita para el día

  • En este tiempo de cuarentena, analiza e identifica como puedes ayudar a desarrollar mejores hábitos. Identifica una o dos tareas que puedes encargar a otros miembros de la familia, y que a ellos les hará bien tomar.  Con mucho amor y  firmeza, encuentra estrategias para que acepten estas tareas, ellos crecerán. 
  • Revisa si hay algún recurso que la familia puede usar mejor: un caso sencillo, es el agua, puedes reciclarla, puedes bañarte más rápido. Así revisa el uso que tu familia da a los recursos. Incluye el tesoro del tiempo, los pensamientos, las palabras.
  • Medita en la mañana y en la noche, así estarás más liviano y podrás afrontarlo todo con una mejor energía.

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brahma kumaris

Día 8: Del miedo al amor.

Cuando las cifras de contagiados y fallecidos se elevan a un ritmo que aún no baja… Cuando sé que es posible se extienda el tiempo de cuarentena… Cuando veo más claros los impactos en mi economía y mis actividades al salir de ella… Es natural experimentar miedo.

Además escucho que todo va a cambiar, que nada volverá a ser igual. Y me veo a mí y a mi familia demasiado vulnerables a varios niveles.

Sé que el miedo tiene impacto en mí. Me hace ver las cosas con menos claridad. Me pone irritable por el estrés o triste por la desesperanza. Baja mis defensas, mi sistema inmune. Y es sumamente contagioso, casi tanto como el pánico.

Es momento de dar otro pasito atrás. Piensa, y si gustas, haz una lista de las 3 ó 4 cosas que más miedo te causan ahora – no hablamos de miedo a las arañas, sino de miedo en este momento de la cuarentena. ¿A qué le tengo miedo realmente? Realmente. Desde una mente agitada, sobrepasada de información, esas cosas se pueden ahora ver como tigres feroces que se acercan en mi acecho. Refino mi lista y veo cuáles de estos son miedos creados en mi mente.

Dicen que lo opuesto al amor no es el odio, sino el miedo.  

John Lennon de los Beatles, decía esto: “Hay dos fuerzas principales que nos motivan, nos mueven, son: el miedo y el amor. Cuando tenemos miedo, nos retiramos de la vida. Cuando sentimos amor, nos abrimos a todo lo que la vida tiene para ofrecer con pasión, entusiasmo y aceptación. Tenemos que aprender a amarnos a nosotros mismos en primer lugar, en toda nuestra gloria y nuestras imperfecciones. Si no podemos amarnos a nosotros mismos, no podremos abrir nuestra capacidad de amar a los demás o nuestro potencial para crear. La evolución y todas las esperanzas de un mundo mejor descansan en la valentía  y la visión de corazón abierto de personas que abrazan la vida. «

La diferencia entre el reprimirme por el miedo, y el abrirme por el amor, la hace la mirada que tengo del Yo, de mí. Dejo la mirada enfocada en el ser con límites – el relacionado con mi cuerpo, mi historia, mis roles y mis identidades construidas desde un ego que espera la opinión de los demás. Enfoco en el ser que experimento en el silencio, el pensador, el que lleva la corona de virtudes por ser tan único. Ese ser no tiene principio ni fin, su capacidad de amar – el mismo amor que ese ser es -, no tiene principio ni fin, es eterno y la muerte física por ende no lo alcanza. A ese ser interior tampoco le afecta el dolor físico. Está por encima de las circunstancias de este plano, porque siempre puede observar desde su butaca, más arriba del escenario de esta obra de teatro. Y puede experimentar la paz y la felicidad que “no son de este mundo”. Ese amor del que te recargas  y luego llevas contigo es verdad. Y con la verdad de tu lado, no hay nada a qué temer.

Un amigo cercano tenía mucho miedo a hablar en público, pero tenía que hacerlo por su trabajo y era su deseo poder hacerlo bien. Lo logró amando a su público, viéndolos también como seres eternos llenos de virtudes, y haciendo fluir ese amor hacia ellos durante sus presentaciones.

 

Una colega mayor sentía miedo a “verse con un rostro estresada” en general, delante de la gente de su casa y del trabajo. Lo pudo manejar amándose a sí misma, aceptándose sin condiciones y apreciándose por completo, y trabajando la calma, la serenidad, y la confianza en sus cualidades únicas.

 

Es por amor que preparas la mezcla de agua con lejía, para cuidar a los de la casa. No por miedo. Es por amor que te levantabas temprano sin cuarentena para cuidar de los tuyos, atendiéndolos o trabajando, luchándola. No por miedo.

 

A veces no se trata tanto de “luchar contra el miedo” como de cultivar en nuestro ser las cualidades originales. Cuando la sabiduría, el amor y la paz llenan completamente nuestro corazón y nuestro ser, no hay espacio para el miedo. El miedo no tiene posibilidad de controlarnos.

Cuando logro ver mis miedos “cara a cara”, puedo darme cuenta que son en realidad tigres de papel. Logro liberarme de ellos, adquiero un coraje y libertad totalmente nuevos y sin límites.

 

Adelante Soberano de Paz. Libérate en mente y corazón. Eres valentía.

Meditación guiada: dispón de unos 15 minutos que sean sólo para tí. Encuentra un lugar tranquilo y sin interrupciones. Toma una posición cómoda con la espalda recta, sentado con ambos pies en el piso. Puedes cerrar los ojos o mantenerlos entre abiertos, con la mirada en un punto fijo, pero el enfoque en tu interior.  Sigue la guía del audio y ¡disfruta!

Tareita para el día: ¿Cuáles serían las palabras opuestas a “miedo”? Confianza, coraje, seguridad,  apertura, amor, positivo, creatividad… Haz tu propia lista. Voy a poner esfuerzo en construir la experiencia de esas palabras en mí, para remplazar la experiencia de la ansiedad y el temor.

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brahma kumaris

Día 9: ¡Libertad! Libertad. De verdad.

Inevitable sentir algo de encierro, de estar preso, de no poder salir a donde quiero. No puedo comprar cosas que necesito por la cantidad de lugares que están cerrados. No tengo la libertad de ir a estudiar como siempre, o de ver a seres queridos.

Alguna vez de adolescente ¿te prohibieron un amor? Ese amor hiper romántico de la juventud. No ser libre para tenerlo era como si te quitaran parte de la vida o como estar preso.

“Déjame ser libreeee” grita el esposo mientras avanza con su plato hacia frente al televisor, compró chorizo para hoy en cuarentena, pero tiene el colesterol alto.

“Yo soy libre para jugar lo que quiero, no me puedes obligar a jugar esas cosas aburridas ni a tender mi cama, soy libre”, dice el hijo de 8 años.

“Yo soy libre de hablar con quién yo quiera” dice la joven de 14 años mientras sigue en el celular comunicándose con… bueno, no sabemos.

Una joven madre, feliz con su bebita pequeña, empezó un álbum de fotos de la bebé, de esos grandes con tapa dura, en el año 1999. Las primeras fotos eran de cuando estaba en cinta de ella, seguidas de la bebé, desde nacida, hasta crecida. Escribió una carta para ella, la puso en la primera página del álbum. Algún día la bebé crecerá y la podrá leer. Entre muchas líneas se leía “lo que debes saber, es que tu Papi y yo te queremos más de lo que puedes imaginar, y que queremos que siempre, siempre, siempre, seas libre y feliz. Ser libre no será que hagas todo lo que desees o pienses. Ser libre será que no te vuelvas “esclava” de nada ni de nadie. No de relaciones o personas – y aún menos de las que no sean buenas para ti -; ni de vicios que te esclavizan a cigarros, licores,  juegos o cosas peores para ti; ni de temores; deseos incumplibles; ni de pensamientos dañinos que suenen una y otra vez como discos rayados en tu cabecita; ni de visiones distorsionadas de ti misma. Y que siempre experimentes libertad para echar a volar tu creatividad en cualquier momento o circunstancia.”

Siempre hemos asociado libertad con ejercer un libre tránsito, con tomar nuestras propias decisiones acertadas o “no acertadas”; con elegir cómo administro los recursos q tengo, con usar el tiempo a mi favor.  Y todo eso es parte de la libertad.

Pero la verdadera libertad, es estar honestamente conectado conmigo. Conocer mi verdadero ser interior, no aquel dictado desde el exterior. Conocer mis recursos, mi tiempo, virtudes, pensamientos, paz, amor, determinación, tolerancia, humildad …..que son parte de mi ADN interior, y de mi naturaleza original.

Ahora dispongo de un tiempo para mirarme y soltar todo lo que me jala y me ata, mi visión de mi cuerpo, o los sufrimientos con el cuerpo, pensamientos , emociones, miedos, etc, voy a soltar todo eso e ir hacia mi verdadera libertad: me estoy reconociendo, recuerdo quién y cómo soy  yo en esencia, y voy por mas libertad…..

Vuela con tu mente, no dejes que ella te ate con deseos y preocupaciones que ahora no puedes resolver.

Como un preso en la cárcel, no puedes hacer nada con respecto a salir ahora. Pero nadie puede encerrar tus visualizaciones, tu creación de planes, tu llegar a donde tu verdadero ser quiere llegar. Nadie puede colocar un pensamiento en tu mente. Nadie puede sentir por ti. Eres tú, libre, quien origina los pensamientos y sentimientos. Usemos bien esa libertad. Escojamos lo mejor para el ser, y para los seres que nos rodean.

La meditación de 15 minutos de abajo habla de una Fuente Suprema, se refiere al Ser Supremo de la fe que practicas. Si no practicas el amor por un ser supremo,  puedes experimentarlo como una fuente de energía, consciente,  mucho más elevada de la que soy yo. Mi ser interior es maravilloso, lo hemos revisado. Este ser es lo más elevado que puedo alcanzar, y su naturaleza es la misma que la mía: de amor, paz, felicidad, poder, pero a un nivel supremo.

Adelante, Personificación de la libertad. Vuela libre, sin barrotes.

Meditación guiada: dispón de unos 15 minutos que sean sólo para tí. Encuentra un lugar tranquilo y sin interrupciones. Toma una posición cómoda con la espalda recta, sentado con ambos pies en el piso. Puedes cerrar los ojos o mantenerlos entre abiertos, con la mirada en un punto fijo, pero el enfoque en tu interior.  Sigue la guía del audio y ¡disfruta!

Tareita para el día: Libre, en ese silencio interior, recuerdo y reconozco una virtud de mi ser. Trato durante el día de recargarla y tomo nota de mis logros con esa virtud. Exploro lo que me haría sentir más libre de lo que me siento ahora. ¿Qué valores me harían sentir aún más libre, libre verdaderamente? No libre para viajar, gastar mucho dinero, o comprar lo que quiera. Libre de deseos. Liberada de deseos por haber llegado a la plenitud y el contentamiento.

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Día 10: Toque de Queda. Y yo, el controlador.

La cuarentena nos impacta de distintas maneras y niveles, con las consecuentes reacciones. Aquello que pensábamos que nos daba seguridad, felicidad, comodidad, entusiasmo, expectativa, o que simplemente aceptábamos como parte de nuestra vida, hoy  lo sentimos amenazado, como en el vacío. La incertidumbre de lo que pasará en adelante, ha puesto en escena emociones de temor, ira, desconfianza, preocupación, ansiedad y pensamientos negativos que vamos alimentando con las noticias, comentarios, recetas, pronósticos, etc.

Acostumbrados a hacer planes, y a que las cosas salgan de acuerdo a nuestros planes, perdemos piso. De pronto la situación se ha invertido y casi todo está fuera de mi control, cuando antes casi todo lo tenía calculado, planeado y controlado. Somos conscientes de que no podemos cambiar el estado de las cosas, pero sí salir de la escena de los sucesos para adaptarnos a las nuevas situaciones, Soltar las ataduras, los miedos, las críticas, las culpas, y decidir que solo absorberé lo mejor para mí,  liberarme de lo que no quiero para mi vida, por  auto-respeto,   requiere determinación: pase lo que pase, cualquiera sea la situación y presión que se ejerza, puedo dejarla ir. 

Voy a experimentar poner en toque de queda a mi mente, para que en su propio  «aislamiento», en el silencio interior, lejos de toda influencia externa, pueda emerger mi energía de paz, de benevolencia.  En vez de aferrarme como alguien controlador, intento abrazar. Sí, cada día va a traer una novedad y abrazaré cada día. Renacer como el ave Fénix, dejar que todo fluya, que todo siga su ruta hacia adelante, como los ríos que no se detienen, es una tarea maravillosa  para esta temporada.  Sólo así podré ayudarme a mantenerme pacífico, sano, alegre, amable, para ser útil a mí y a los demás.

Manteniéndome en esta conciencia, mis pensamientos se harán más poderosos para enfrentar cualquier experiencia, en lugar de controlarla. Con una mente consciente, un corazón abierto y un espíritu alegre y libre podré construir el futuro que vendrá, y recuperar mi libertad verdadera: mi libertad del ser.

Meditación guiada: dispón de unos 15 minutos que sean sólo para tí. Encuentra un lugar tranquilo y sin interrupciones. Toma una posición cómoda con la espalda recta, sentado con ambos pies en el piso. Puedes cerrar los ojos o mantenerlos entre abiertos, con la mirada en un punto fijo, pero el enfoque en tu interior.  Sigue la guía del audio y ¡disfruta!

Tareita para el día:

Revisa cuán influido te estás sintiendo  por las noticias o mensajes que recibes en el día y observa cómo estás reaccionando. Ten una conversación honesta contigo.

Propón unos pensamientos que te permitan soltar aquello que ahora no puedes controlar. ¡Celebra la vida!

¡Compártelo!

 

 

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«Cuando yo cambio, el mundo cambia».

 

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